Vivir en un contenedor

Por Rafael Lozornio Barragán

¿Se imagina usted, amable lector, viviendo en un contenedor? Pues en pleno siglo XXI, hay quien lo hace y además con mucho confort con base en los proyectos del arquitecto tapatío Taufic Gashaan, un profesional apasionado de la creatividad.

Inquieto y comprometido, Taufic es egresado de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y desde la capital de Jalisco tiene más de 15 años dedicado al tema de la innovación en el desarrollo de tecnología constructiva, habiendo adoptado el contenedor marino como parte esencial de su actividad.

Así es: hablamos de los contenedores para carga, esas cajas metálicas super resistentes que son trasportadas por carretera o que vemos en los puertos, en las que caben tanto objetos pequeños como maquinaria pesada.

Debido a que, por reglamentación internacional, la vida útil de un contenedor llega hasta los 20 años, estos cajones están siendo ahora reutilizados para otros fines, como la vivienda, en muchas partes del mundo. En Ámsterdam, Holanda, así se ha hecho; España también tiene su versión, en la ciudad de Portugalete; están también otros países como Estados Unidos o Chile, por mencionar algunos.

En Guadalajara el arquitecto Taufic Gashaan levantó su primera casa de 500 metros cuadrados en El Cielo Country Club, buscando promover una nueva tendencia arquitectónica. No le fue fácil, pues estamos acostumbrados a sistemas que no han cambiado en mucho tiempo.

En entrevista con Moblaje, Gashaan señaló que “la apertura comercial de México de unos años para acá ha servido para traer nuevas materias primas, nuevos productos, incluso para desarrollarlos aquí mismo en México, pero todavía hace nueve años el mercado no quería los prefabricados y los veías nada más en hotelería o en agencias de autos”.

Añadió que “el conocimiento de la materia prima te permite saber para qué te sirve, cómo usarla y las miles de aplicaciones que tiene”. ¿Por qué construir con el acero? “porque es el material más resistente y más flexible; esto lo hace resistente a los cambios de clima, a los movimientos de tierra, a todo, en contraste con los materiales muy rígidos, que se deterioran”.

Puntualiza que el contenedor no tiene comparación ni en precio, pues aunque el acero es mucho más caro que el ladrillo, el contenedor, al ser reciclado, equilibra la balanza costo-beneficio. El contenedor reciclado no cuesta lo que uno nuevo, y en cuanto al sistema constructivo yo me tardo la mitad en construir con él que en un proceso común y eso es muchísimo”.

Expuso que este tipo de sistema puede costar un 30 por ciento menos, comparado con un sistema tradicional de construcción, aún sin contar el enjarre y todos los detalles y terminados de una edificación. En proyectos que integran terminados costosos, el costo final también se reduce gracias al menor uso de mano de obra que requiere el empleo de contenedores.

Explicó que los contenedores pueden manipularse y modularse, como bloques de lego, y cuando los empiezas a trabajar, puedes usar toda tu creatividad y toda tu imaginación para moverlos y cambiarlos; no tiene que ser de una forma en específico. Dentro de los contenedores cabe una cantidad infinita de propuestas de espacios y de diseño.

Explicó que esto le ha permitido hacer con contenedores casas, restaurantes, bares, y ahora un proyecto de tiendas de conveniencia. El límite de las posibilidades al trabajar con estas enormes cajas sólo está en la creatividad del arquitecto.

En su proyecto para ésta tienda de conveniencia, Taufic Gashaan ha integrado muchos elementos. Por ejemplo, el inmueble genera más del 60 por ciento de la energía que requiere para funcionar, pues convierte luz solar en energía eléctrica, recicla su agua y puede captarla de la lluvia para soportar sus necesidades.

El contenedor, subraya el profesional tapatío, es una propuesta más constructiva, con la cual ha buscado traer una alternativa diferente a la arquitectura tradicional. No se trata, precisa, de simplemente vender o decorar contenedores, sino de proponer conceptos y proyectos adecuados a las necesidades de cada cliente.

 

Todo un concepto

“Mi trabajo –destaca- no es solo proyectar una casa o una oficina sino todo un concepto, incluyendo un tema de responsabilidad social”. Y la gente de nuestro tiempo, sobre todo las parejas jóvenes, que tienen conciencia de la innovación y la sustentabilidad y buscan por ello este novedoso sistema constructivo, que tiene un mercado muy definido y que ha causado revuelo.

Al preguntársele sobre la forma de modular el clima con un material que por si mismo es considerablemente caliente o frío, dijo que lo aísla. “Existen cientos de sistemas constructivos, huecos, con textura, flotantes; cada quien debe identificarse con el que más le guste y adoptarlo. Yo adopté los contenedores porque en mi opinión me va a distinguir del denominador común de la arquitectura”.
Sistemas aislantes, apunta Taufic, hay muchísimos. ¿Cómo aíslas un contenedor de fresa o uno de pescado? Con poliuretano y de esos hay miles: hielo seco, fibras, mucho disponible para todo el mundo”.

Dio sus razones por las cuales es mejor construir en un contenedor que con un sistema tradicional:

  1. Reciclaje arquitectónico;
  2. Tiempo de construcción;
  3. Costo;
  4. Innovación;
  5. Cualidades estructurales.

 

Una nueva arquitectura

Taufic Gashaan se considera un apasionado de su profesión: ama lo que hace y sobre todo ésta nueva forma de arquitectura que ha desarrollado. Es una persona inquieta, dinámica, que siempre está viendo hacia adelante, no sólo en cuestiones de diseño y arquitectura, sino también de sostenibilidad. De ahí su dedicación a ésta nueva tecnología constructiva.

Gran parte del éxito de Gashaan ha sido su asociación con profesionales de otras áreas relacionadas con la arquitectura, que también creen y buscan la innovación constantemente y son al igual que él profesionales apasionados de su trabajo.

Taufic ha logrado así conjuntar un excelente equipo de trabajo y encontrado por ello la excelencia en resultados. “Hay que hacer sinergia con mucha gente: no puedes ser ciento por ciento protagonista; tienes que saber repartir y compartir tu trabajo”, destacó.

“Hay que ser consciente de que cada cliente es diferente, pero a la hora de trabajar hay que poner el empeño como si el proyecto o esa casa fuera para ti mismo. Hay que hablar con el cliente, entender sus necesidades y tener un alto sentido humano para su persona”.

Su trabajo de los últimos 10 años de su carrera lo ha perpetuado en el libro The Contaimer Home, en donde se habla del uso tan creativo y diverso que le ha dado a los contenedores. Busca con ello difundir más un concepto novedoso y que seguramente dará mucho de que hablar en los próximos años en el mundo de la arquitectura contemporánea.

 

Algunos de sus proyectos más representativos:

 

CASA BOSQUE

Ubicada en paseo de la cañada.

Obra realizada: se utilizaron 6 contenedores marítimos, proyección, diseño, ejecución y decoración de la misma.

Proyecto llave en mano.

Fecha: 2014

CasaBosque

CASA PALENQUE

Obra realizada: con cuatro contenedores marítimos, se efectuó la proyección, diseño, ejecución y decoración de la misma.

Fecha.- septiembre.-2013

 

CASA FIERRO

Obra realizada: en un contenedor, se efectuó la proyección, diseño, ejecución y

decoración de la misma.

Fecha.- julio.-2013

 

STUDIO MOVIL ( DEPARTAMENTO MOVIL)

Obra realizada: en un contenedor marítimo y gracias a motores en su estructura se amplia de tal manera que da el espacio de 3 contenedores. Studio móvil fue creado para la juventud profesionista de las grandes ciudades con todos los avances arquitectónicos.

Sus ventajas son la versatilidad y su capacidad de transformación ya que puede ser trasladado, ampliado o modificado según las variables exigencias de sus ocupantes.

Fecha: Diciembre de 2012

DepaMovil

 

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